La imagen muestra un infiltrado difuso de células linfoides que infiltran y destruyen las glándulas gástricas, lo que corresponde a un linfoma MALT. La flecha señala una glándula gástrica parcialmente destruida por la infiltración de linfocitos neoplásicos, es decir, una lesión linfoepitelial, considerada necesaria para establecer el diagnóstico de este linfoma. No se trata de un centro de proliferación, que se observa en la leucemia linfática crónica como áreas pálidas mal delimitadas; tampoco de un centro germinal residual ni de un folículo linfoide bien formado, estructuras nodulares que no muestran el patrón de glándula infiltrada por linfocitos que se ve aquí.