Mielofibrosis primaria


Se caracteriza por una intensa fibrosis de la médula ósea, con extensa hematopoyesis extramedular y reacción leucoeritroblástica en sangre periférica. Predominan las mutaciones en JAK2, y con menor frecuencia se detectan alteraciones en CALR y MPL.


Clínica
Aparece esplenomegalia secundaria a la metaplasia mieloide (hematopoyesis extramedular por desplazamiento de la hematopoyesis fuera de la médula ósea) en más del 90% de los casos. También es frecuente la sintomatología derivada de la insuficiencia medular (anemia, trombopenia e infecciones).

En fases avanzadas puede cursar con síntomas constitucionales, en relación con el estado hipermetabólico secundario a la mieloproliferación, y con lesiones óseas escleróticas debidas a la fibrosis medular.


Morfología
En sangre periférica son frecuentes los dacriocitos (hematíes en forma de lágrima) y la reacción leucoeritroblástica, evolucionando en poco tiempo a una pancitopenia.

En la etapa prefibrótica, la médula ósea es hipercelular por aumento de todas las estirpes celulares, destacando los megacariocitos grandes y displásicos, con morfología nuclear “en nube” y formación de agregados atípicos.
Con la evolución de la enfermedad, la médula se vuelve progresivamente hipocelular y aparece fibrosis de manera difusa, consecuencia de factores estimulantes de los fibroblastos liberados por los propios megacariocitos neoplásicos. Con la evolución de la enfermedad, la hematopoyesis va siendo progresivamente reemplazada por fibrosis, como consecuencia de factores estimulantes de los fibroblastos liberados por los propios megacariocitos neoplásicos. En esta fase fibrótica, lo más característico es la marcada proliferación y atipia megacariocítica. Los megacariocitos tienden a formar grupos densos y a localizarse en sitios anómalos como el espacio paratrabecular. Suelen exhibir alteraciones de la relación núcleo-citoplasma, núcleos hipercromáticos, “en nube” o núcleos “desnudos”. Otros hallazgos paralelos a la fibrosis son la presencia de sinusoides muy dilatados con hematopoyesis en su interior (“hematopoyesis intrasinusoidal”).        

En fases muy avanzadas puede aparecer osteoesclerosis, debido a la sustitución de las áreas fibróticas por hueso.


Tratamiento
En casos asintomáticos se realiza abstención terapéutica. Si aparecen signos o síntomas de la enfermedad, se utiliza HU, TPH o ruxolitinib.